Después de mucha expectativa, anhelos y todo tipo de cábalas, la suerte le sonrió al cine argentino. Este sábado, Belén, la película dirigida y protagonizada por Dolores Fonzi, fue destacada como Mejor película Iberoamericana por los Premios Goya. Inmediatamente después del anuncio, la alegría inundó a los artistas presentes en la ceremonia en Barcelona, quienes celebraron el galardón como un triunfo inolvidable en sus carreras.
La directora compartió la satisfacción de dar visibilidad internacional a un trabajo que denuncia la criminalización de las emergencias obstétricas y se mostró agradecida por “el cierre de oro” que la nominación significa para la obra.
Dolores Fonzi considera que la historia de Belén sigue vigente porque, aunque la interrupción voluntaria del embarazo es legal en Argentina desde 2020, aún existen situaciones de criminalización por abortos espontáneos o emergencias obstétricas, sobre todo entre mujeres de bajos recursos. Para la directora, la película es una herramienta importante que permite debatir sobre los derechos fundamentales y la desigualdad que aún persiste en la región.
Recordó también sus inicios en la defensa del caso y la larga lucha colectiva para que se aprobara la ley de aborto legal. Fonzi subrayó que, aunque la ley está vigente, muchas mujeres de sectores pobres no pueden acceder a los recursos médicos necesarios. Según la cineasta, “desde el gobierno se quieren quitar todos los recursos para las mujeres pobres, lo que hace que la ley sea solo para una parte de la población”.
El proceso de involucrarse en la historia llevó a Fonzi a conocer a la verdadera Belén y a Soledad Deza, su abogada, y resultó determinante para decidir abordar el caso en el cine. De ese modo, la película pretende brindar voz y espacio a historias que suelen permanecer ocultas en la sociedad.
La directora destacó el impacto de la película y su proyección internacional, con la próxima presentación ante la ONU durante el Día de la Mujer. “Voy a la ONU el fin de semana que viene, expongo en el Día de la Mujer, todo eso es increíble y la película da mucho que hablar”, afirmó Fonzi.
Advirtió sobre el riesgo de retrocesos en los derechos de las mujeres en América Latina y señaló que la problemática no solo afecta a Argentina, sino que se repite en otros países, donde los derechos reproductivos se ven amenazados. “Tengan cuidado, porque si pasa lo que viene pasando en Latinoamérica no está para nada bien para nadie”, reflexionó la cineasta.
Belén ha motivado debates y actividades en escuelas, universidades y cárceles, convirtiéndose en un punto de encuentro para dialogar sobre derechos reproductivos y desigualdad. Fonzi remarcó la importancia de que “muchas mujeres en circunstancias similares a las de Belén se sienten escuchadas”, lo que reafirma el valor social de la película.
El recorrido internacional de Belén resultó notable. La película compitió en el Festival de San Sebastián, donde Camila Plaate ganó la Concha de Plata a mejor interpretación de reparto. Obtuvo el Premio Forqué a mejor película iberoamericana y fue incluida en la preselección para mejor película internacional en los Oscar. Su nominación en los Goya representa, para Fonzi, un reconocimiento especial dentro de un año de alto nivel competitivo.
“La verdad es que cuando hacés una película querés que salga, que se pueda filmar, vas paso a paso, pero no podés pensar en esto”, comentó Fonzi, y subrayó que lo más significativo es la repercusión social alcanzada. “Vamos a ver qué pasa, pero estoy infinitamente agradecida ya con lo que la película me dio”, añadió.
El efecto más profundo, según la directora, es el alcance emocional y el sentido de comunidad entre el público. Más allá del trofeo, la gala representó una oportunidad para celebrar junto a colegas y reafirmar la vigencia de un mensaje que trasciende el certamen.
El cine argentino, con Belén, impulsa la reflexión colectiva y contribuye a que temáticas sociales relevantes encuentren nuevas audiencias y generen diálogo en diferentes ámbitos.
Fuente: Infobae