El telescopio SPHEREx de la NASA hizo su esperado debut con una serie de impresionantes imágenes que marcan el inicio de su ambiciosa misión para cartografiar el universo. Este innovador observatorio, que se encuentra en una órbita terrestre baja, está diseñado para explorar el cosmos en longitudes de onda infrarrojas, una región del espectro electromagnético crucial para estudiar los objetos más distantes y antiguos del universo. A diferencia del Telescopio Espacial James (JWST), que se enfoca en estudiar las estrellas y las galaxias de manera detallada, SPHEREx ofrece una visión panorámica y global, ideal para mapear el universo en su totalidad.
De esta manera, si la búsqueda del James Webb es decodificar las complejidades de una estrella antigua, el objetivo de SPHEREx es mapear todo lo que rodea a esa estrella.
Cada detector que posee el aparato es responsable de descubrir información en 17 bandas de longitud de onda únicas; por lo tanto, en total, este ojo infrarrojo en el cielo es capaz de estudiar el universo en la asombrosa cifra de 102 bandas.
Las imágenes captadas cubren un campo de visión tan amplio como 20 veces el tamaño de la Luna llena, ofreciendo una vista detallada del cielo con una resolución que será crucial para los estudios posteriores del universo. Como destacó Jamie Bock, investigador principal del proyecto, “basándonos en las imágenes que estamos viendo, podemos afirmar que el equipo del instrumento dio en el clavo”.
El propósito de SPHEREx es mapear todo el cielo, observando el universo a través de las longitudes de onda infrarrojas que se encuentran más allá del alcance de la vista humana.
Esta capacidad le permite ver a través de nubes de gas y polvo cósmico, y observar objetos distantes, que otros telescopios no pueden detectar. SPHEREx no solo ayudará a los astrónomos a estudiar cómo se formaron las primeras galaxias, sino que también podría ofrecer pistas sobre el origen de las moléculas de agua en el espacio y cómo estas pueden haber contribuido al inicio de la vida en la Tierra.
Las primeras imágenes mostraron cómo el telescopio pudo captar y diferenciar estas longitudes de onda, asignando colores visibles para representar las distintas frecuencias de luz infrarroja. En estas imágenes, las longitudes de onda más largas se asignaron al color rojo, mientras que las más cortas se representaron con tonos más cercanos al violeta, un proceso que revela detalles sobre la estructura y la evolución de las galaxias.
“Nuestra nave espacial ha abierto los ojos al universo. Funciona tal como fue diseñada”, declaró Olivier Doré, científico del proyecto SPHEREx en Caltech y el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA. Y su colega Beth Fabinsky, subdirectora del proyecto SPHEREx en el JPL, agregó: “Este es el punto culminante de la verificación de la nave espacial; es lo que estábamos esperando”. El aparato orbitará la Tierra 14,5 veces al día, completando 11 000 órbitas durante su vida útil para filtrar la luz infrarroja de nubes distantes de gas y polvo mediante una técnica llamada espectroscopia.
El impacto de este telescopio en la astronomía será profundo, ya que permitirá a los científicos estudiar cómo las galaxias evolucionaron a lo largo de los miles de millones de años. Además, SPHEREx es capaz de estudiar el período crucial inmediatamente posterior al Big Bang, cuando el universo comenzó a expandirse rápidamente en un proceso conocido como la época de reionización.
Este evento, que ocurrió aproximadamente 400.000 años después del Big Bang, marcó el momento en que el universo se volvió lo suficientemente denso como para permitir la formación de las primeras estrellas y galaxias. Al estudiar este fenómeno, SPHEREx podría ofrecer nuevas perspectivas sobre los orígenes del universo y su evolución temprana.
Por otro lado, el telescopio también será crucial para entender el hielo en el espacio. Esta es otra de las áreas en las que se espera que SPHEREx haga una contribución significativa, pues se sabe que el agua es fundamental para la formación de vida. La capacidad de SPHEREx para detectar agua y otras moléculas en el espacio podría ayudar a los científicos a comprender mejor cómo se distribuyen estos compuestos en el universo y cómo podrían haber llegado a la Tierra.
El enfoque de SPHEREx en la observación infrarroja representa un paso adelante en la forma en que los astrónomos pueden estudiar el universo. Gracias a la tecnología avanzada de sus detectores y su capacidad para observar en múltiples longitudes de onda, SPHEREx ofrece una nueva perspectiva sobre el cosmos. Al igual que el telescopio Hubble revolucionó nuestra comprensión del universo visible, SPHEREx tiene el potencial de hacer lo mismo en el ámbito infrarrojo, ayudando a desentrañar misterios que hasta ahora permanecieron fuera de nuestro alcance.
En los próximos meses, SPHEREx continuará realizando pruebas y calibraciones adicionales antes de comenzar su misión científica completa. Para finales de abril, se espera que el telescopio comience a recopilar datos científicos a gran escala, lo que permitirá a los astrónomos estudiar una amplia gama de fenómenos cósmicos. Al combinar la potencia de SPHEREx con otras observaciones astronómicas, como las proporcionadas por el telescopio James Webb, los científicos tendrán una visión más completa y precisa del universo.
En resumen, las primeras imágenes de SPHEREx marcaron un hito importante en la investigación astronómica. Aunque aún falta mucho por descubrir, este telescopio promete ofrecer una perspectiva única sobre la historia y evolución del universo.
Fuente: Infobae