Elon Musk buscará el jueves hacer historia con el lanzamiento de su nuevo cohete Starship

Facebook
Twitter
LinkedIn

SpaceX está a punto de protagonizar un nuevo capítulo en la historia de la exploración espacial con el lanzamiento de la versión más avanzada de su emblemático cohete: Starship V3. El vuelo estaba programado inicialmente para esta noche, pero fue pospuesto para el jueves 21 de mayo a la tarde. Se tratará de la duodécima misión de prueba, la compañía de Elon Musk presentará una nave y un propulsor completamente rediseñados, con mejoras que buscan posicionar a la Starship como el vehículo clave para futuras misiones a la Luna y Marte.

El vuelo de Starship V3 incorpora 33 motores Raptor 3, cada uno con un empuje de 280 toneladas, mejorando la potencia total del cohete (REUTERS/Steve Nesius)

La Starship V3 se distingue a simple vista por su tamaño. Con 123 metros de altura, supera a las versiones anteriores por 1,5 metros y suma innovaciones desde la base hasta la punta.

El corazón del sistema lo constituyen los nuevos motores Raptor 3. “Los 33 motores Raptor 3 sustituirán a los 33 motores Raptor 2, dando lugar a un empuje de 280 toneladas cada uno. En la versión 2 eran solo 230 toneladas. El resultado será un empuje total del cohete de 9.240 toneladas”.

Este aumento de potencia se combina con un diseño más liviano y eficiente, gracias a la reducción del peso de los motores y la optimización del sistema de protección térmica y supresión de incendios.

SpaceX renovó el sistema interno de conducción de combustibles, permitiendo encender los 33 motores al mismo tiempo y maniobrar con mayor precisión. Además, la estructura de separación en caliente fue rediseñada e integrada al propulsor, lo que facilita la recuperación del cohete y reduce los riesgos durante el vuelo.

El sistema de transferencia de combustible de Starship V3 permite recargar tanques en el espacio, clave para misiones más allá de la órbita baja (REUTERS/Steve Nesius)

La etapa superior, la nave Starship, también presenta mejoras notables. Nuevos motores de maniobra orbital facilitarán las complejas operaciones de acercamiento y acoplamiento necesarias para la misión Artemis.

El sistema de control de reacción y la disposición de tuberías y cableado pasaron por una revisión exhaustiva, buscando robustecer la fiabilidad y la seguridad en misiones prolongadas.

Entre las novedades más estratégicas está la capacidad para la transferencia de propelente en gravedad cero. El sistema incorpora cuatro puertos de acoplamiento y tecnologías especializadas para trasvasar combustibles criogénicos entre vehículos en el espacio. Dominar esta habilidad es indispensable para los vuelos más allá de la órbita baja y representa uno de los requisitos que la NASA exige para certificar la nave en misiones tripuladas de larga duración.

La plataforma de lanzamiento también fue renovada. Es la segunda construida por SpaceX en Texas y está preparada para soportar tasas de vuelo más altas, con operaciones de repostaje más ágiles y mecanismos de captura mejorados. La infraestructura acompaña la visión de SpaceX de operar con ciclos rápidos de reutilización, donde un mismo vehículo pueda lanzar, aterrizar y volver a volar en poco tiempo.

Elon Musk busca que su cohete Starship vuele a la Luna en los próximos años (REUTERS/Evelyn Hockstein)

El duodécimo vuelo de Starship será el primer gran ensayo para la nueva versión del sistema. El objetivo es someter a prueba cada rediseño en condiciones reales, desde el lanzamiento y ascenso hasta la separación de etapas y la recuperación.

La misión incluye el despliegue de 22 simuladores de satélites Starlink, que servirán para ensayar la capacidad de carga y el sistema de liberación de la nave en un entorno suborbital muy próximo a la órbita real.

Dos de estos simuladores Starlink fueron especialmente modificados para probar hardware de la próxima generación y están equipados con cámaras que escanearán el escudo térmico de la Starship, transmitiendo imágenes en tiempo real a los operadores. El análisis del escudo térmico es fundamental porque de su integridad depende la seguridad en la reentrada y el éxito de futuras misiones tripuladas.

El vuelo de prueba 12 desplegará 22 simuladores de satélites Starlink para ensayar la capacidad de carga y el sistema de liberación (REUTERS/Kaylee Greenlee Beal)

“Varias losetas de Starship se han pintado de blanco para simular losetas faltantes y servir como objetivos de imagen en la prueba”, especificó la compañía.

Además, se retiró intencionadamente una loseta para medir la diferencia de carga aerodinámica en losetas adyacentes cuando falta una. Si los sistemas de monitoreo no detectan el error ficticio, SpaceX deberá introducir nuevas modificaciones.

El plan de vuelo incluye el reencendido de uno de los motores Raptor 3 en el espacio, una maniobra indispensable para validar la capacidad operativa de la nave en trayectorias interplanetarias. Esto permitirá asegurar que la nave pueda realizar correcciones de curso, acercamientos y acoplamientos en órbita, como los que exige la misión Artemis.

Durante la reentrada, la Starship realizará maniobras experimentales ya probadas en vuelos anteriores. Entre ellas, una maniobra para estresar los límites estructurales de los flaps traseros y una inclinación dinámica que simula la trayectoria de regreso a la base estelar.

El vuelo no intentará una recuperación total en tierra. Tanto el propulsor como la nave amerizarán en el océano para su posterior recogida. El objetivo es comprobar el comportamiento de todas las innovaciones, paso a paso, antes de arriesgar un aterrizaje controlado en la siguiente misión.

En paralelo, los ingenieros de SpaceX analizarán el rendimiento de los sistemas de transferencia de combustible y la robustez de cada componente sometido a las condiciones extremas del espacio. “Como este es el primer vuelo de prueba de un vehículo significativamente rediseñado, el propulsor no intentará regresar al sitio de lanzamiento para ser recuperado”, informó la compañía.

El horizonte de la misión Artemis IV se perfila como el desafío mayor para la Starship V3. No solo por la exigencia de un alunizaje autónomo y la transferencia de propelente en el espacio, sino por la necesidad de acoplarse con la nave Orion de la NASA y trasladar astronautas de regreso a la órbita lunar.

SpaceX compite en este terreno con Blue Origin, cuyo módulo Blue Moon también aspira a convertirse en el socio principal de la agencia estadounidense.

El desarrollo de la Starship V3 no se limita a la ingeniería del hardware. La empresa está apostando por innovaciones en la gestión de combustibles, con “conexiones de alimentación de propulsor” que permitirán recargar los tanques de la nave en el espacio, abriendo la puerta a misiones de larga duración y a la exploración más allá de la Luna.

La nueva plataforma de lanzamiento en Texas soporta tasas de vuelo más altas y operaciones ágiles con repostaje y captura mejorados (REUTERS/Steve Nesius)

La expectativa global por el vuelo es enorme. Desde octubre de 2025, Starship no realizaba un lanzamiento, y la versión V3 representa un salto cualitativo respecto de sus antecesoras.

El éxito de esta misión puede transformar la logística de las operaciones lunares y marcar el inicio de una nueva era para la exploración marciana. Si el plan de pruebas confirma la fiabilidad del sistema, la humanidad estará un paso más cerca de regresar a la Luna y de avanzar hacia Marte con vehículos reutilizables y cada vez más automatizados.

El debut de la Starship V3 sintetiza el esfuerzo de años de pruebas, errores y aprendizajes. Cada ajuste en los motores, la estructura, los sistemas térmicos y las capacidades de monitoreo fue pensado para soportar la reutilización, reducir el riesgo y optimizar el rendimiento en las condiciones extremas del espacio.

Fuente: Elon Musk buscará el jueves hacer historia con el lanzamiento de su nuevo cohete Starship – Infobae

Scroll al inicio