Homo Argentum se transformó en el fenómeno indiscutido de la temporada cinematográfica argentina al superar los 527.879 espectadores en apenas cinco días desde su estreno. La cifra, avalada por el sitio Ultracine que registra semanalmente la venta de tickets, marca un hito para el cine local y ubica a la película dirigida por Mariano Cohn y Gastón Duprat y protagonizada por Guillermo Francella entre los lanzamientos más exitosos de los últimos tiempos.
El rendimiento de Homo Argentum adquiere especial relevancia al observar su impacto en relación con otros estrenos recientes. Se instaló como la cuarta película más vista en un primer día dentro de la historia del cine nacional, y además ostenta el tercer mejor arranque en lo que va de 2025. Ya en su segundo día había cortado 185.055 tickets, lo que representa más de la mitad de toda la audiencia que concurrió a las salas ese fin de semana. Esa tendencia se sostuvo hasta insertarla en la disputa por un lugar entre las veinte películas más taquilleras del año en apenas unos días, desafiando viejos récords. Frente a títulos como Mazel Tov, de Adrián Suar, que acumuló 356.897 espectadores en 17 semanas, Homo Argentum acorta distancias a una velocidad poco habitual para el circuito argentino, con la expectativa clara de superarla durante la semana en curso. Los especialistas apuntan que si la racha se mantiene, la presencia de público continuará consolidando su posición en la historia reciente de la cartelera nacional.
A la par de su éxito comercial, la película encendió debates en ámbitos culturales y plataformas digitales. El relato compuesto por 16 viñetas satíricas, donde Francella interpreta diversas aristas del ser nacional, provocó reacciones intensas entre públicos y críticos. Muchos usuarios en redes sociales identificaron en los protagonistas rasgos reiterados en el imaginario social, como “garca, estafador, ventajero, chorro, chanta”, y consideraron que la cinta expone, de forma lúdica y mordaz, un espejo de la idiosincrasia popular argentina. La discusión se amplió cuando algunos sectores señalaron cierto fastidio o incomodidad por la potencia del diagnóstico presentado en pantalla, generando un fenómeno de conversación que extendió la influencia de la propuesta más allá de los límites del cine.
Fuente: Infobae