Reporteros Sin Fronteras (RSF) condenó enérgicamente este ataque, que refleja una alarmante escalada en el uso desproporcionado de la fuerza contra periodistas y convierte el ejercicio de la profesión en una tarea cada vez más peligrosa en Argentina. El fotoperiodista independiente Pablo Grillo resultó gravemente herido por una granada lacrimógena disparada por la policía mientras cubría una manifestación en Buenos Aires el pasado miércoles 12 de marzo.
Pablo Grillo, fotoperiodista independiente miembro de la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (aRGra), se encuentra en estado crítico tras haber recibido un impacto en la cabeza por una granada lacrimógena disparada por la Policía el miércoles 12 de marzo en Buenos Aires, la capital. Grillo cubría una manifestación de jubilados cuando fue alcanzado, perdiendo el conocimiento de inmediato. Fue sometido a varias cirugías de urgencia y continúa hospitalizado.
Al menos 15 periodistas fueron reprimidos por las fuerzas de seguridad durante la misma manifestación, según el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA). Varios resultaron heridos por balas de goma, otros sufrieron los efectos de los gases lacrimógenos y algunos fueron golpeados con bastones.
Desde la llegada al poder del gobierno de Javier Milei, la represión policial contra los periodistas se ha intensificado en el marco del llamado «protocolo antipiquete», que restringe el derecho a la protesta y autoriza el uso excesivo de la fuerza.
«La agresión violenta contra el fotoperiodista independiente Pablo Grillo, herido en la cabeza por la policía mientras ejercía su labor, es una muestra alarmante de una peligrosa escalada represiva. Este ataque contra un periodista se enmarca en una política de represión que convierte a los reporteros en objetivos privilegiados. Representa un incremento en el uso de la fuerza bajo el gobierno de Milei y refuerza un clima ya hostil contra los medios de comunicación. El gobierno argentino debe poner fin a esta ofensiva contra la libertad de prensa y garantizar que los periodistas puedan ejercer su labor sin temor. RSF insta a la Policía a proteger a los periodistas que cubren las manifestaciones y a garantizar un acceso libre y sin restricciones a la información. Esta estrategia sistemática de silenciamiento de los medios debe detenerse antes de causar un daño irreversible a la democracia en Argentina».
Artur Romeu | Director de la Oficina para América Latina de RSF
Fuente: RSF