21st febrero 2024
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Voces de la cultura criticaron la posible derogación del Fondo Nacional de las Artes

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La posible derogación del Fondo Nacional de las Artes (FNA), como parte del proyecto de ley ómnibus enviado al Congreso por el Poder Ejecutivo, provocó el «rechazo» de la medida por parte de los trabajadores del organismo y encendió el debate entre diversas voces de la cultura alrededor de este ente autárquico creado en 1958 que fue decisivo en la proyección de artistas hoy consagrados como Marta Minujín, Julio Le Parc, Sara Facio, Leonardo Favio, María Elena Walsh o Alejandra Pizarnik.

No trascendieron demasiados detalles de la reunión mantenida en la mañana de este jueves entre los trabajadores y el cineasta Javier Torre, nombrado como presidente de organismo por el secretario de Cultura de la Nación, Leonardo Cifelli, a excepción de la sorpresa que generó el reciente nombramiento de una autoridad en un organismo que, según surge del proyecto de ley, ahora se pretende disolver. Sin embargo, ninguno de los dos funcionarios fue formalmente designado en el Boletín oficial y hasta ahora sólo se aceptó la renuncia de la presidenta saliente, Diana Saiegh. En los papeles, el directorio de la gestión anterior sigue en funciones.

Tras conocerse la intención de desintegrar el FNA, los trabajadores crearon una cuenta de Instagram para difundir la importancia del organismo que financia mediante becas, préstamos, concursos y subsidios a miles de artistas de todo el país.

Como ocurre por estos días con varias dependencias del Estado, es notorio la falta de conocimiento sobre la misión y funcionamiento del organismo: por ejemplo, gracias a un préstamo del FNA, Astor Piazzolla adquirió un piano y el rosarino Antonio Berni construyó su taller en 1973, donde realizó algunas de sus obras más importantes.

Al respecto de su posible cierre se pronunció la escritora Mariana Enriquez, directora del área de Letras del FNA entre mayo de 2020 y agosto de 2022. «Simbólicamente me parece una cosa bastante grave porque es un organismo histórico, autárquico, que dio a conocer y ayudó a muchísima gente importantísima de la cultura argentina. Cuando una tradición es buena, romperla es grave. El poco tiempo que estuve ahí se trabajó con muchísima eficiencia, por muy poco dinero y con muy buena voluntad», dijo a Télam.

La autora de «Las cosas que perdimos en el fuego» calificó al FNA como «uno de los organismos más prestigiosos desde todo punto de vista», pero admitió: «Si podría funcionar mejor, eso siempre es posible, en todo. Estoy totalmente de acuerdo en que el Estado tiene que trabajar de una manera eficiente y que la gente no se tiene que eternizar en el Estado». Y subrayó: «El Fondo Nacional de las Artes es un organismo del Estado que funciona bien, con cosas a mejorar como todo, pero bien, y sobre todo muy a pulmón».

«Me parece un cierre simbólico que tampoco llego a entender bien. Me parece mal, pero se sabe que a mí me parecen mal bastante cosas desde antes. Sin embargo, hay algo de sorpresa generalizada en el campo de la cultura y a mí no me no me sorprende en lo más mínimo. Me parece que está dentro de los lineamientos que venía anunciando el presidente. Sería una lástima que no se revierta la decisión», concluyó la autora, considerada la reina del realismo gótico.

El guionista Jorge Maestro -saliente director del área audiovisual del organismo-, con una larga trayectoria en cine y series como «Montaña rusa» o «Nosotros y los miedos», dijo a Télam que el posible cierre del FNA «es un despropósito, un disparate, producto de una actitud básicamente soberbia, ignorante y brutal».

«Es querer eliminar una institución que en realidad no tiene nada que ver con el discurso del presidente, aquí no hay negociados entre comillas. Es un dinero que se recauda y así como se recauda se distribuye entre los artistas de todo el país, que pueden producir sus obras gracias a los subsidios del Fondo», detalló.

Para Maestro, el FNA ha dado ayuda «a las provincias, a artesanos de lugares recónditos, a jóvenes que se inician en la producción audiovisual, en la fotografía o en la danza, a festivales de cine en Ushuaia. Entonces no sé cuál es la razón de derogarlo». Y habló de una «responsabilidad de todos los gobiernos anteriores por no haberse ocupado de difundir claramente las cosas», dijo en referencia a la función esencial del Fondo en la cultura argentina.

Sobre su rol como integrante del directorio, el guionista relató: «Yo nunca ejercí ningún cargo público, más allá de mi título de maestro de escuela primaria. Después siempre trabajé en forma privada con las productoras para quienes escribí guiones, y la verdad es que me sorprendí (como director) de la inmensa tarea que se hace dentro del FNA. Uno no se imagina el potencial artístico que hay en el país, en todas las áreas. Entonces no entiendo cuál es la razón. Es ignorancia, que es la madre de todos los males».

Fuente: Télam

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